viernes, 6 de noviembre de 2009
Inspiración para mi profesión
Reacio de rostro y mirada seria, machete en mano con camisola desgastada de “Pemex” nacido en los años de abundancia en el sur de Veracruz, mi maestro de matemáticas, soltero y con fuerza desmedida, también era mi “jefe”, una podadora humana, no solo con números enseñaba, también con el ejemplo, llevando a su cuadrilla a trabajar en el reparo, repelando el oficio de agricultor o bien podando el pasto, rodeado de niños aun! Ahí está Heber, “el animalito” Yayo, Gerardo Graniel y “Diarrea” entre otros. Brincaba cada uno de los eucaliptos que están en la nueva facultad, burlándome de ellos sin saber la bendición que se convertirían, pacientemente nos enseño el sentido de responsabilidad, tres horas diarias de domingo a viernes y al llegar el promedio final de un curso mas, alcance 58 de un 60 como mínimo para acreditar, estaba nervioso, no lo quería ver y mucho menos pedir, me encontraba sentado en la acera rumbo a las aulas, esperando sentencia, figurando el rostro de un padre molesto con la letanía de “a que te mande” y rompe mi agonía con un…”sacaste 58, reprobaste”, me incorpore en su caminata, solo le dije, si… la regué, me miro y me dice: te di los dos puntos que te faltaban, las matemáticas son importantes, pero más eres tú! Me regreso el color a mi vida, no solo fue mi inspiración para mi profesión, también es mi amigo y ahora es el Vicerrector donde inicio
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de casualidad era Mincho?
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